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Hacer negocios: transparencia, ética y autonomía.

Por: Francisco Toro Ramirez. Cofundador y Director General de Toro&Thill.


Mi formación académica principal fue en el área de negocios. Ciencias Administrativas, con una especialización en finanzas. Titulado por la Universidad Metropolitana, Caracas, Venezuela. No obstante el enfoque financiero, siempre me pareció fundamental no dejar de lado los aspectos gerenciales. En particular, aquellos relacionados con la cultura empresarial y las personas, que son la energía vital dentro de las organizaciones.


En ese sentido mi tésis de grado no versó sobre el cálculo de riesgo o la valoración de empresas. Nuestra investigación buscaba ahondar en el proceso y significación del compromiso organizacional. Como observadores de campo, nos concentramos en un caso práctico que involucraba a dos grandes bancos venezolanos que se encontraban en proceso de fusión. Banesco y Banco Unión. Nos importaba cómo se podrían sentir las personas ante los cambios que representaba una nueva etapa para ambas instituciones.


La banca suele tener estructuras organizativas piramidales, donde el proceso de toma de decisiones recae exclusivamente en unos pocos. Presentan una gran verticalidad. Sus procesos manifiestan una burocracia. Siempre impulsada por metas exclusivamente financieras. Son lo que el investigador francés Frederic Laloux denomina como “organizaciones naranja”.


Su misma naturaleza hizo mucho más difícil la tarea de cuantificar el grado de compromiso organizacional; algo ya de por sí muy complejo, dada la característica de absoluta desigualdad entre nosotros los seres humanos.


Dejando a un lado las anécdotas personales. Quisiera dar paso al tema que nos interesa: las organizaciones teal evolutivas, ejemplos de autonomía, transparencia y prácticas éticas.


Nos encontramos ante un cambio fundamental de paradigmas. Transitamos un punto de inflexión de profundas implicaciones, tal y como le sucedió a una buena parte de la Europa Medieval después de la Peste Negra. Transformaciones que a mi parecer, conllevan un saldo muy positivo en materia organizativa. Nuevas estructuras de administración y colaboración, que no obstante ya presentes en el ecosistema empresarial, sí podemos afirmar que se han acentuado como resultado de la pandemia del covid-19.


Una perogrullada pero es una certeza que el mundo no es, ni será el mismo. Muchas empresas, tanto grandes corporaciones como pymes, persiguen cada día objetivos más alineados con la plenitud de colaboradores, proveedores, clientes, comunidad y medio ambiente.


Sí bien las metas financieras siguen siendo fundamentales para la sostenibilidad, es un hecho notorio que han dejado de ser un pilar exclusivo para la toma de decisiones. Mucho menos una herramienta única con la que medir el éxito empresarial. Cómo señala Laloux en su trabajo “Reinventar las Organizaciones”; las empresas consideran soluciones que se basan también en elementos que trascienden estrictamente a los costes, “...se hacen una pregunta más profunda y personal, ¿cuál es la acción correcta?”, para luego valorarla dentro de un marco amplio de posibilidades dentro de la propia empresa. Es una pregunta existencial en sincronía con viejas y nuevas necesidades sociales. Su posible impacto sobre la sociedad y el medio ambiente importa tanto o más que los números.





Patagonia, FAVI y Morning Star son tres organizaciones que forman parte de industrias disímiles, sin embargo todas tienen en común haber sido pioneras de prácticas de negocio comprometidas con la autonomía, la plenitud individual y un proceso evolutivo flexible y orgánico. "Sistemas vivos" definidos por una estructura teal evolutiva.


Llegados a este punto, es necesario definir entonces las características de una organización teal evolutiva.


Están demarcadas por una estructura fractal, donde cada nodo del entramado es autónomo e independiente en la toma de decisiones. Las soluciones no se ordenan, son sugeridas y discutidas en el momento idóneo. El tiempo de las personas es invalorable, así como también lo es su espontaneidad. La confianza prevalece sobre el control. El logro está fundamentado sobre la plenitud de sus integrantes. Las relaciones con el entorno están determinadas por un compás moral sólido. Hacer lo correcto se encuentra a la par de los objetivos financieros. Como apunta Frederic Laloux, la misión de la empresa es también “convertirnos en la expresión más auténtica de nosotros mismos, vivir desde una individualidad verdadera, honrar nuestras capacidades y vocaciones personales, y servir a la humanidad y al mundo.”


Los integrantes de estas organizaciones traen sus propias experiencias personales con el fin de contribuir con la mejora y consecución de los objetivos comunes. Son fundamentales para una evolución conjunta. No son engranajes que ejecutan órdenes; su individualidad forma parte de la misma estructura, enriqueciendo a ambos por igual. Llevando así a la consecución de la plenitud personal y organizativa. Sin haber contradicción. Y cuando esta emerge, cada individuo tiene el radio de acción suficiente para llegar a conclusiones lógicas, dando paso a un espacio natural para su solución.


En Toro&Thill nos enorgullece vernos a nosotros mismos como una empresa que aspira a ser definida como una organización teal evolutiva. No es algo que dejamos al azar. Es un reflejo del equipo fundador, dónde queda definida una señal inequívoca de nuestra propia naturaleza como personas, de la convergencia de sólidos valores individuales y compartidos, ¿no es eso acaso la esencia de una empresa?




Creemos en la necesidad de actuar correctamente por encima de cálculos financieros. El flujo de caja es esencial; sin embargo la transparencia, y una actuación ética, forman parte indivisible del estadio que va a determinar el éxito. Estamos convencidos que hacer negocios requiere inexorablemente plantear reglas claras. Lo diáfano versus la opacidad.


Nuestras decisiones son producto de un proceso consensuado. La autonomía y experticia de cada colaborador interno y externo es respetada. Ello genera confianza, así como un mayor sentido del compromiso y la responsabilidad. Afianzando a diario la fortaleza y sabiduría individual y colectiva. Concurriendo en la plenitud conjunta.


En Toro&Thill estamos convencidos que las estructuras teal evolutivas están verdaderamente sincronizadas con el espíritu del libre mercado. Es innegable que la funcionalidad de este y sus ventajas para la sociedad en su conjunto, están ambas sujetas a una moral robusta. A la actuación ética de los agentes económicos. Siempre repito, y con esto concluyo: el filósofo escocés Adam Smith escribió su “Teoría Sobre Los Sentimientos Morales” antes que su obra más conocida, “La Riqueza de las Naciones.” No es casualidad que una preceda a la otra. Actuar correctamente es condición sine qua non para el éxito a largo plazo de cualquier empresa.



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